Juegos que desaparecen sin previo aviso El catálogo de Steam es de todo menos estático. Constantemente vemos cómo llegan novedades, pero también cómo otras se marchan, dejando por el camino oportunidades que merece la pena aprovechar de inmediato. Un buen ejemplo de este trasiego es Puppet Master: The Game. Este título multijugador asimétrico, que traslada a nuestras pantallas tres décadas de oscuro legado cinematográfico, está viviendo sus últimos días en la plataforma. Concretamente, el próximo 25 de febrero desaparecerá de la tienda. Quienes lo añadan a su biblioteca antes de la fecha límite podrán conservarlo y jugar sin problemas de aquí en adelante, una dinámica muy habitual cuando las retiradas obedecen a conflictos de licencias y derechos de autor.
Para los aficionados a la tensión y el terror, la propuesta tiene un gancho innegable. Por un lado, tenemos a un grupo de víctimas que deben colaborar y tirar de sigilo para escapar de una serie de escenarios cerrados y opresivos. En el otro extremo de la partida, alguien toma el control de unas letales marionetas y usa sus habilidades, además del factor sorpresa, para dar caza al resto. Puedes elegir entre un buen plantel de personajes calcados de las películas y recorrer localizaciones icónicas. Vamos, que si te llama mínimamente la atención su ambientación oscura, este es el momento idóneo para engrosar tu biblioteca antes de perderlo de vista de forma definitiva.
El PC gaming aterriza en la computación espacial Mientras algunos juegos abandonan el barco en el ordenador tradicional, Steam sigue expandiendo sus redes hacia terrenos bastante menos previsibles. Ahora resulta que la próxima gran frontera de la plataforma de Valve podrían ser las mismísimas Apple Vision Pro. Acaban de lanzar una versión beta de su aplicación Steam Link a través de TestFlight, lo que permite jugar a tu catálogo de PC directamente en el visor de Apple. Sorprendentemente, funciona tan bien que este dispositivo de 3.500 dólares se perfila, casi por accidente, como una de las plataformas más abiertas y amigables para los jugadores en la actualidad.
Se nota a la legua, eso sí, que la aplicación está en pañales. Nada más conectar el visor al PC, el sistema arranca directamente en el modo Big Picture para facilitarte la vida con el mando. Sin embargo, moverse por los menús tiene su aquel debido a un cierto retardo evidente, y la interfaz parpadea de forma constante cuando saltas de un juego a otro. Pese a estos lógicos baches iniciales, tirarte en el sofá a disfrutar de tus juegos de ordenador retransmitidos al visor es una pasada. Al menos durante el rato que tu cuello soporte el peso del aparato, ya que sigue siendo un hardware pesado que, sobre el papel, rinde mejor con contenidos más pasivos como películas o deportes en directo.
Refresco a 120Hz y el escritorio de Windows directo a tus ojos Donde realmente sacan músculo las Vision Pro es al mover juegos de PC convencionales. Con la llegada de la revisión del visor equipada con el chip M5, la tasa de refresco ha subido hasta unos nada desdeñables 120Hz. Al combinar esto con sus impresionantes lentes micro OLED, puedes disparar tanto la resolución como la tasa de fotogramas para obtener una nitidez espectacular. Hablamos de streaming en red local, por supuesto. Necesitarás un Wi-Fi doméstico robusto para no comerte tirones o caídas en la calidad de imagen por culpa de los paquetes perdidos. En pruebas realizadas desde el lado opuesto de la casa respecto al ordenador, aparecieron algunos problemas de latencia en los controles, aunque los títulos seguían siendo perfectamente jugables.
La vertiente más extraña de todo esto es el uso secundario que se le está dando a la aplicación. A día de hoy, Steam Link es la ruta más fácil para duplicar la pantalla de un ordenador con Windows dentro de las Vision Pro. El sistema reconoce el seguimiento ocular y el gesto de pellizcar con los dedos para manejar el cursor del ratón. Esta función queda al descubierto casi por accidente: si mantienes pulsado el botón select del mando para salir de un juego, Big Picture se cierra por completo y te planta el escritorio de Windows delante de las narices. Desde ahí, puedes crear una pantalla inmensa y navegar por internet o moverte entre varios monitores con una claridad absoluta, todo gracias a la descomunal resolución de 3.660 x 3.200 píxeles que tiene cada ojo.
El futuro de la realidad virtual para ordenadores Al margen de la aplicación oficial de Valve, existen otros atajos impulsados por la comunidad para el streaming de juegos. Opciones como ALVR te abren la puerta a títulos de realidad virtual a través de SteamVR y PCVR. También está asomando la cabeza ClearXR, una nueva herramienta centrada en la transmisión foveada. Para entender cómo funciona, hay que saber que Apple se ha aliado con Nvidia para integrar el SDK CloudXR. Este sistema utiliza el preciso seguimiento ocular de las gafas para reducir drásticamente la calidad de la imagen en las zonas periféricas a las que no estás mirando. Así se ahorra muchísimo ancho de banda y la transmisión fluye mejor.
Sobre el papel pinta de maravilla, pero la realidad es que estas herramientas aún están muy verdes. ClearXR, sin ir más lejos, todavía no soporta SteamVR. Ni te plantees jugar a Half-Life: Alyx con este método a menos que quieras dedicarle horas a pelearte con configuraciones imposibles. Todo este panorama está eclosionando de golpe. Resulta bastante irónico que, justo cuando Meta parece haber relegado el gaming puro a un segundo plano en sus visores Quest, Apple se esté dando de bruces con el hecho de que los videojuegos son el corazón mismo de la experiencia virtual. A pesar de costar un dineral, puede que las Vision Pro acaben coronándose pronto como la mejor pantalla del mercado para retransmitir tus títulos favoritos directamente a tus pupilas.