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9 de noviembre de 1820, victoria de Camino Real

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9 de noviembre de 1820, victoria de Camino Real
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RTU Noticias 10/11/2010

Tan pronto como el espíritu de libertad de Guayaquil independiente derrocó al poder colonial y asumió la conducción de su destino, estructuró la División Protectora de Quito y emprendió su heroica marcha hacia la sierra para libertar a todos los hijos de la Patria. El desafío era tan grande como gigantesco el coraje que brotaba del alma, la mente y el corazón de cada guerrero forjado al calor del legendario 9 de octubre. De su parte el ejército realista a órdenes del Presidente de la Audiencia Melchor de Aymerich también se movilizaba desde la capital hacia el puerto rebelde, con la intención de someter a los patriotas, quienes tenían como primer objetivo ocupar Guaranda, que a la fecha estaba ocupada por una columna realista dirigida por Antonio Forminaya.

Así se inició la campaña libertadora que empezó el 9 de octubre de 1820 y culminó gloriosamente en las faldas del Pichincha el 24 de mayo de 1822. De un lado las fuerzas patriotas lideradas por Luis Urdaneta y León de Febres Cordero, avanzaron hasta Sabaneta; del otro, estaban los soldados realistas atrincherados en Camino real próximo a Bilován, provincia de Bolívar. Los batallones se aprestaban a protagonizar su primer encuentro, el uno por los ideales el potro por el deber, el uno por la libertad, el otro por el coloniaje. Pensamientos contrapuestos, actitudes antagónicas, posturas irreconciliables. Entre las dos fuerzas se extendía el accidentado sendero que unía a la costa y la sierra, precisamente en el sector de los abruptos parajes donde los Andes se funden con la energía cósmica del aire y la vegetación subtropical.

Forminaya había establecido su cuartel en la hacienda del Alguacil Mayor Ángel Barba, cuya hija Josefina era novia de Pedro Tobar, un patriota guarandeño que junto a sus hermanos José María y Benedicto, se dedicaban a extraer hielo del coloso Chimborazo y “portearlo” o conducirlo a Guayaquil.

La noticia de la jornada octubrina, inflamó el ánimo patriótico de Pedro quien, tan pronto como pudo, se enroló en la región de vanguardia de los patriotas que ascendían por el sector de Angas. De su parte Josefina obtuvo la valiosa información de las intenciones, tácticas y posiciones realistas. El espíritu de la Patria vibraba con intensidad en el alma de la mujer ecuatoriana, cuyo heroísmo es más fuerte que todos los obstáculos. Ella comprendía el valor de la información para el triunfo de la causa de la Independencia. Nada pudo detener a su de terminación. En medio de la noche, sigilosamente abandonó la casa paterna para asumir el supremo reto de su vida, desafió con entereza a la oscuridad y el peligro, venció al temor, tomó los atajos, corrió entre la maleza y sorteó las quebradas hasta encontrar a Pedro y lo patriotas. Inmediatamente informó al coronel León de Febres Cordero la ubicación de las tropas.

 

LLEGO LA PRIMERA VICTORIA

Pedro Tobar tantas veces había subido y bajado por aquellos senderos, que con sagacidad y astucia asumió la conducción de la columna hasta burlar las posiciones realistas y sorprenderlas por la retaguardia. Hacia el mediodía del 9 de noviembre se rompieron los fuegos. Fiero fue el combate librado entre el ímpetu heroico de los noveles soldados y la sorpresa desconcertante que puso en fuga a los realistas. El parte enviado a Guayaquil decía: “No puedo menos adelantar la plausible noticia del triunfo de las armas de la Patria en el punto de Camino Real, donde se hallaban situados los enemigos, en número de 280 hombres; los que hoy, a las dos de la tarde, fueron derrotados por las dos compañías”.

Así se celebró el primer mes del triunfo en Guayaquil, al día siguiente 10 de noviembre, Luis Urdaneta entró vencedor en Guaranda y proclamó su Independencia. Desde allí remitió su informe a la Junta de Gobierno de Guayaquil, en él destacó el heroísmo de los combatientes que se distinguieron en al acción de armas y propuso algunos ascensos: “Para el grado de capitán, a los ciudadanos Tenientes José Miguel Quevedo, Fulgencio Rocha, Antonio Salazar y Antolín Bustinza… Para el grado de Teniente a los ciudadanos Manuel Salcedo, Mariano Soto y Abdón Calderón… Para el grado de Subteniente a los Sargentos primeros José López y Francisco Tejada.

La noticia de Camino Real se expandió impetuosa por los cielos, semejante al imponente vuelo del cóndor majestuoso. Enseguida Latacunga y Riobamba proclamaron su Independencia el día 11 y Ambato lo hizo el 12.

 

LOS HEROES DE LA PATRIA

La epopeya de Camino Real fue el escenario propicio para reconocer el extraordinario temple de la juventud ecuatoriana. En esa histórica batalla Abdón Calderón alcanzó su primer ascenso y junto a él, surgió vigorosa la presencia de la mujer ecuatoriana con Josefina Barba, la heroína que arriesgó todo por la causa de la Patria y fue la artífice del primer triunfo de las fuerzas libertadoras, del mismo modo que Manuela Cañizares fue el alma del Primer Grito de Independencia del 10 de Agosto de 1809.

Pedro Tobar luchó junto a Sucre a lo largo de toda la guerra de la Independencia, después de Pichincha integró la Asamblea convocada en Quito. Más tarde combatió y fue herido en la Batalla de Ayacucho, a consecuencia de la cual falleció poco después.

Tomado de Lecturas y Reflexiones del Dr. César Augusto Alarcón Costta.

 

 

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